LLAMADA A TAMBORADA

Cuentan las crónicas que, independientemente del origen y hora de comienzo de la tamborada, sobre las siete de la mañana del Jueves Santo, un cornetín tocaba diana floreada en la Plaza del Ayuntamiento, irrumpiendo de inmediato el tronío y redoblar de los tambores (1). A mediados de la década de los ochenta, la Asociación de Tamboristas de Mula, recién constituida, en su empeño por ensalzar esta Fiesta, encargó inicialmente a “un cornetín o corneta”, y posteriormente a la Banda de Cornetas y Tambores de Mula que un cornetín, o un grupo de cornetas como realmente sucedió, a las doce de la noche de cada Martes Santo, interpretase un toque para iniciar la Tamborada. Este toque en realidad lo tocaban ya desde el balcón de la Casa Consistorial, ubicada en la plaza del pueblo, esto es, la plaza del Ayuntamiento, un grupo de cornetas de dicha Banda de Cornetas y Tambores.



Haciéndose eco de que este “toque” no era nada personal, sino un toque más bien militar, que nada tenía que ver con la Noche de los Tambores, un paisano de Mula, Fernando Belijar Gómez, compuso una pieza musical, del género fanfarria, escrita para cuatro trompetas y bombo. En la Noche de los tambores del año 1.989 estrenaron esta fanfarria tres trompetas y un bombo, desde el balcón de la Casa Consistorial, denominada “Llamada a tamborada”. No obstante este nuevo “toque” no tuvo una continuidad inmediata, pues la Asociación de Tamboristas de Mula, con la buena voluntad de que no se produjeran “roces o mosqueos” entre los músicos de la Agrupación Musical Muleña y los miembros de la Banda de Cornetas y Tambores de Mula, llamada “la del Juanilín”, cada año interpretaban, desde el balcón de la Casa Consistorial sus respectivos “toques”. Esto desconcertaba a los tamboristas, que cada año acudían a la plaza del Ayuntamiento a iniciar la tamborada y no sabían qué inicio musical iban a escuchar, para a continuación, comenzar la tamborada; incluso durante dos o tres años, y ya desde la torre de la Iglesia de San Miguel, para aún complicar más la cosa, tocó un solo trompetista, profesional éste, una variación de “El silencio”, americano, que nada tenía que ver con los tambores. La Concejalía de Cultura y la Asociación de Tamboristas retomaron este asunto para que, de modo definitivo, se interprete, medio minuto antes de las doce de la noche de cada Martes Santo, la fanfarria de “metales” y bombo del miembro de la Agrupación Musical Muleña, Fernando Belijar, denominada “Llamada a tamborada”, que es la que ha quedado arraigada en los oídos de los tamboristas y foráneos que vienen a esta fiesta. Es de destacar en esta pieza, que en los últimos años, el referido autor ha añadido algunos instrumentos más a la pieza musical, como el trombón, y el año 2006, la trompa y la tuba, procediendo a su inscripción en el Registro de la Propiedad Intelectual. 

         No deja de ser curioso que todavía los corresponsales de los medios de comunicación (diarios de prensa, revistas, cronistas, radio, televisión, etc.),  incluso algunos miembros de las sucesivas Corporaciones Municipales, sigan hablando del cornetín de órdenes, debiendo de llamarle por tanto “Llamada a tamborada”, pues así viene siendo desde el año 1989. Tampoco deja de llamar la atención que los forasteros que acuden a nuestro pueblo en esa noche esperando el toque del “cornetín de órdenes”, como se viene publicitando, se vean gratamente sorprendidos por esta pieza musical. 

         La pieza musical que se escucha (en directo) cada año en la Noche de los Tambores, fue grabada el día 11 de marzo de 2007, en el Auditorio de Beniaján,  interpretada por trece músicos: seis trompetas, dos trompas, un trombón, dos tubas, un bombo y cinco timbales. 

         El año 2007, en la Noche de los Tambores, se interpretó la “Llamada a tamborada” con los mismos instrumentos con que se hizo la grabación, acompañando a los músicos de Mula otros de fuera (Beniaján, Murcia, Pliego y Alicante), que participaron en dicha grabación, pues no se querían perder la sensación que se tiene,  al tocar en directo en la Plaza del Ayuntamiento. Fue sin duda, hasta ahora, el año en que mejor ha sonado la fanfarria “Llamada a Tamborada” (se puede ver y oír en las webs de elbuitrago.com, todomula.com,  youtube.com, etc.).

          Febrero de 2008

  (1) (Juan González Castaño, en “Origen y desarrollo de la tamborada de la Ciudad de Mula”, 2001 -segunda edición-, páginas 28 y 29, sobre la diana de Jueves Santo, cediendo la palabra al poeta muleño Martín Perea Romero, allá por los años 1920-30).