COSAS CURIOSAS
Envia tus curiosidades desde aqui
¿Por qué se pegan los dedos al hielo?
Los hielos que sacamos del congelador se encuentran a una temperatura de unos 20 grados centígrados bajo cero. Cuando los tocamos, observamos que nuestros dedos se suelen quedar pegados a ellos. La escasa humedad que hay sobre la piel se congela instantáneamente cuando entra en contacto con ese pequeño bloque congelado y sólo el agua logrará despegarlos convenientemente.
Eso mismo ocurre, aunque de forma menos acusada, cuando tocamos una cubitera con hielos dentro. Y el efecto es mucho más evidente cuanto mejor conductor del calor sea el material con que ha sido fabricada esa cubitera. Es decir, los dedos quedan más pegados en una de metal que en otra, por ejemplo, de plástico, y en ésta más que en una de madera.
Enviado por Bambino el 1 de Abril de 2008
¿Quién inventó la gaita?
También conocida como cornamusa, la gaita no tiene su origen en los pueblos celtas (Irlanda, Escocia, Asturias, Galicia...), pues las primeras noticias que se tienen de ella se remontan al siglo VIII a. C. en el norte de la India. Seguramente fue introducida en Occidente por los romanos y dicen que su sonido cautivó a Nerón (37-68). En la Edad Media, el instrumento se incorporó a los ejércitos para enardecer a las tropas y se sabe que entre los siglos XII y XIV Galicia se convirtió en el principal centro gaiteril de Europa, debido a las peregrinaciones a Santiago de Compostela. Pero su bello sonido sólo perduró en los pueblos costeros del norte y oeste, que lo incorporaron a su folclore musical, que hoy conocemos como celta.
Enviado por Bambino el 1 de Abril de 2008
¿Por qué se dice "el borrico por delante..."?
Cuando en una relación de nombres de alguien se cita en primer lugar o no tiene la cortesía de ceder el paso a sus acompañantes a la entrada o salida de un lugar, se le recimina su mala educación con el dicho "el borrico por delante para que no se espante". Antes se decía "de asnos es echar el yo por delante", pues estos animales han sido considerados por la tradición como símbolo de la torpeza, de la ignorancia y de la fuerza bruta.
Aunque la norma de no anteponer el yo ya regía en la antigua Roma, durante la Edad Media y hasta el siglo XVII lo normal fue lo contrario, y no sólo en la gente vulgar, como prueban numerosos textos literarios, desde los de Pedro Alonso hasta los de Cervantes y Santa Teresa. En el siglo XVIII, los escritores rescatan la norma de cortesía y sólo anteponen el yo en ciertas situaciones y personajes
Enviado por Bambino el 1 de Abril de 2008